La temperatura del planeta ha subido de forma drástica en el último siglo. Los osos ya no hibernan y las hojas de los árboles ya no se caen porque esperan al invierno que no llega. En las montañas no hay nieve. Un 5% se ha perdido en el hemisferio norte desde 1966. Los océanos se calientan y el nivel del mar sube casi un centímetro al año. Este es el panorama que presentará el informe de la ONU sobre el cambio climático con una conclusión definitiva: por culpa de la actividad humana el calentamiento global es irreversible.
La globalización es un conjunto de procesos fruto de nuestro tiempo. Se suele simplificar en uno solo, económico y con unos pocos actores principales, EEUU, Japón y la Unión Europea. Sin embargo, el calentamiento global es una más de las raíces de el árbol de la globalización y afecta a todos. Al dueño de una fábrica en Francia y al agricultor de los Andes.
La globalización del calentamiento es algo que ya se conocía. Los científicos lo gritaban desde hacía 60 años. Las especies animales y vegetales que se han extinguido lo suplicaban. Ni los gritos ni las súplicas han permitido que todas las naciones hayan firmado Kyoto ni que alguno lo haya cumplido. El fracasado protocolo intenta reducir la emisión de gases de efecto invernadero como son quemar petróleo, gasolina y carbón en la industria. Entre otros, EEUU aún es reticente a frenar sus emisiones de CO2, cuando es el mayor emisor del mundo. Los valores de dióxido de carbono en la atmósfera exceden los valores de los últimos 650 000 años.
Los datos son cuestionables. Seis de los siete últimos años han sido los más calurosos desde que hay registros, los glaciares retroceden, cada década se pierde un 7% de la superficie helada. Es improbable (menos de un 5%) que el cambio climático global haya sido por causas naturales de la variabilidad del clima.
Las catástrofes son la prueba de que el cambio climático no es un problema de las generaciones futuras. Las actuales sequías, las inundaciones, los grandes huracanes y terremotos son causa del calentamiento global según los científicos. Y aún será peor. Las lluvias aumentarán, pero de forma desigual. En las zonas secas lloverá aún menos y en las zonas húmedas las lluvias aumentarán.
No se puede esperar. En la tan necesaria reforma de la ONU convendría contar con un organismo autónomo que sea capaz de hacer frente al desafío climático. Un órgano que consiga involucrar a la mayor parte de países del mundo y capaz de aplicar sanciones efectivas para el cumplimiento de unas reglas de juego que no acaben con el tablero. Su primera tarea será formar una conciencia colectiva sobre la importancia de mitigar los efectos del cambio climático y rechazar a las naciones que excedan los límites que soporta la naturaleza.
Es el momento de apostar por fin por las energías renovables. La Unión Europea ha propuesto ya definir una política energética común para frenar la dependencia exterior y el calentamiento global. El Parlamento Europeo acordó reducir sus emisiones de CO2 en un 30% hasta 2020. Para entonces las energías renovables deberían representar un 25% de la producción total de energía y un 50% en 2040. En un país como España, con una media de 300 días solares al año, las posibilidades que tiene la energía solar deberían aprovecharse sin más demora. Ese es el camino hacia el progreso. Un viejo proverbio dice que nunca es tarde si la dicha es buena. Otro mundo es posible por es necesario. Hemos llegado tarde al desafío del cambio climático que ya es irreversible por nuestra culpa. Está en nuestras manos minimizar sus consecuencias y llegar a tiempo a la batalla de nuestra propia supervivencia.
domingo, enero 07, 2007
domingo, diciembre 17, 2006
Sentimientos que guiaron mi vida y mi pluma
Cegados estamos.
Pekeños males nos hacen derrumbarnos,
maldecimos a la vida por carecer de placeres
que nos prometen alegría.
No, no somo iguales.
Cada ser humano tiene diferentes necesidades,
tú puedes llorar por algo por lo que otra persona ría.
Incomprensibles esencias nos hacen ser quienes somos.
Debemos luchar por la igualdad.
¿Quién corta ese patrón?
Pero al final cada uno lucha por su propio interés.
A unos les intersan los demás,
a otros su propia persona nada más.
Quizá sea esa lucha lo que nos una,
esa lucha por ser, por llegar a ser, por tu propio interés
Estas rimas son de una buena amiga, Suki
Pekeños males nos hacen derrumbarnos,
maldecimos a la vida por carecer de placeres
que nos prometen alegría.
No, no somo iguales.
Cada ser humano tiene diferentes necesidades,
tú puedes llorar por algo por lo que otra persona ría.
Incomprensibles esencias nos hacen ser quienes somos.
Debemos luchar por la igualdad.
¿Quién corta ese patrón?
Pero al final cada uno lucha por su propio interés.
A unos les intersan los demás,
a otros su propia persona nada más.
Quizá sea esa lucha lo que nos una,
esa lucha por ser, por llegar a ser, por tu propio interés
Estas rimas son de una buena amiga, Suki
viernes, diciembre 15, 2006
Adios Pinocho
Pinochet ha muerto. Por fin el odio puede dejar paso a la reconciliación y a la memoria. Como decía el subcomnadante Marcos "memoria es como llamamos acá a la justicia".
Pinochet se va acosado por sus propios fantasmas, por sus miedos y por sus mentiras. Sin nada que ofrecer al mundo salvo una mirada triste y un arrepentimiento insuficiente. Las victimas a las que torturó eran personas, "sujetos" con familia, con padres y madres, hermanos, hijos y amigos. Los mató en nombre de una "convención" llamada patria. Y cuando las convenciones están por encima de las personas surge la injusticia.
Adios a sus mentiras, a la justificación de siempre para privar a las personas de su libertad y su dignidad, el recurrente que vienen los rojos que también utilizó Franco en 1936. Todo un montaje que nos hicieron creer para evitar que no pensáramos por nosotros mismos. Pero una mentira por mucho que se repita no deja de ser mentira aunque logre confundir a las masas.
Con Pinochet mueren los últimos coletazos del totalitarismo de corte europeo. Otro nuevo tiempo llega en el que la sociedad por fin tiene mucho que decir. Cada persona individual que forma parte del todo, de un todo patria, pero también de un todo latinoamericano y de un todo mundial.
La muerte no venció a la justicia. Adios mentiroso, opresor, el fin nunca justifica los medios y la paz nunca es el silencio de los cementerios, sino el fruto de la justicia social.
Adios Pinocho.
Pinochet se va acosado por sus propios fantasmas, por sus miedos y por sus mentiras. Sin nada que ofrecer al mundo salvo una mirada triste y un arrepentimiento insuficiente. Las victimas a las que torturó eran personas, "sujetos" con familia, con padres y madres, hermanos, hijos y amigos. Los mató en nombre de una "convención" llamada patria. Y cuando las convenciones están por encima de las personas surge la injusticia.
Adios a sus mentiras, a la justificación de siempre para privar a las personas de su libertad y su dignidad, el recurrente que vienen los rojos que también utilizó Franco en 1936. Todo un montaje que nos hicieron creer para evitar que no pensáramos por nosotros mismos. Pero una mentira por mucho que se repita no deja de ser mentira aunque logre confundir a las masas.
Con Pinochet mueren los últimos coletazos del totalitarismo de corte europeo. Otro nuevo tiempo llega en el que la sociedad por fin tiene mucho que decir. Cada persona individual que forma parte del todo, de un todo patria, pero también de un todo latinoamericano y de un todo mundial.
La muerte no venció a la justicia. Adios mentiroso, opresor, el fin nunca justifica los medios y la paz nunca es el silencio de los cementerios, sino el fruto de la justicia social.
Adios Pinocho.
domingo, diciembre 03, 2006
El ejército español
En uno de esos días que juego a soñar embarqué en un buque de carretera y llegué a la base de la armada de Cartagena en compañía de unos amigos. Era la misma ciudad que había visitado no hacía mucho. Recordaba el Arsenal, justo enfrente habíamos cenado. Justo enfrente está la infantería de marina, la unidad operativa de la base. De entre todos los marines, seis esa noche de ensueño decidieron salir a hacer botellón.
El puerto se movía al suave balanceo del mar. De pronto, un grupo de periodistas les salieron al encuentro del destino, en ese lugar donde las distancias no existen, sólo la esperanza del ser humano cuando se ve reflejado en otro ser humano.
Hablamos de todo, nos interesamos por su existir, por las batllas que han tenido que luchar, ninguna con un fúsil en las manos. Eran jóvenes valientes en busca de una familia y un futuro que aún desean que les pertenezca.
Uno de nosotros dijo, que pena que tengamos una grabadora. Yo también lo pienso durante un segundo, después la paz me invade. Las estrellas están en en su sitio, brilla la luna creciente en el cielo, el aire es humedo del aliento del mar. Mejor dejarse llegar, dejar que el sueño siga su curso, empaparme de la humanidad y la humildad de personas iguales que yo, con sus sueños perdidos, y los que están por conseguir. Me inclino ante mi amigo y le susurro, me lo estoy pasando de puta madre, yo también.
Al día siguiente, coroneles, capitanes de fragatas y almirantes. No se comen a los librepensadores ni tienen sed de sangre, pero demasiada parafernalia. Embarcamos de nuevo hacia el CESEDEM en la castellana de Madrid. La línea verde de la esperanza es la sonrisa en un corazón tocado por la alegría.
El puerto se movía al suave balanceo del mar. De pronto, un grupo de periodistas les salieron al encuentro del destino, en ese lugar donde las distancias no existen, sólo la esperanza del ser humano cuando se ve reflejado en otro ser humano.
Hablamos de todo, nos interesamos por su existir, por las batllas que han tenido que luchar, ninguna con un fúsil en las manos. Eran jóvenes valientes en busca de una familia y un futuro que aún desean que les pertenezca.
Uno de nosotros dijo, que pena que tengamos una grabadora. Yo también lo pienso durante un segundo, después la paz me invade. Las estrellas están en en su sitio, brilla la luna creciente en el cielo, el aire es humedo del aliento del mar. Mejor dejarse llegar, dejar que el sueño siga su curso, empaparme de la humanidad y la humildad de personas iguales que yo, con sus sueños perdidos, y los que están por conseguir. Me inclino ante mi amigo y le susurro, me lo estoy pasando de puta madre, yo también.
Al día siguiente, coroneles, capitanes de fragatas y almirantes. No se comen a los librepensadores ni tienen sed de sangre, pero demasiada parafernalia. Embarcamos de nuevo hacia el CESEDEM en la castellana de Madrid. La línea verde de la esperanza es la sonrisa en un corazón tocado por la alegría.
jueves, noviembre 23, 2006
Un día duro
Suena el we are the champions, son las ocho menos diez. La oscuridad se hace luz en un nuevo día. Pantalones, camiseta, abrigo. ¡No! Jersey, abrigo...si, ahora sí. Atentado en Líbano, se vuelve a liar. Y no era un cualquiera, uno de esos terroristas que por estar en el poder son defensores de la patria.
Hace frío. En el metro estallan los colores entre una catarata de legañas y algún cabezazo. El Metro, 20 Minutos, El País, un mp3 y algún llanero solitario. Se abren las puertas y comienza la carrera. El violinista de la esquina nos toca música de primera clase para hacernos sentir importantes, aunque no descartaría que quisiese ganar dinero. En las paredes la publicidad nos rodea, estamos atrapados en el ordenador personal y en el nuevo Sony Ericson que anuncian.
Línea 6, sardinas en lata. No hay culos que no entren, pero si entradas que no culos, latas que no entran, muchos culos y ninguna sardina. Todos sin poder movernos. Escaleras para subir, y ponte el abrigo, ¡no! el jersey y ahora el abrigo. Que frío, mira como van los que reparten publicidad y los periódicos gratruitos, tapados hasta los ojos, después de tantas horas ya no ven a quién le dan qué. Una bloque heterogéneo cruza la carretera, es una serpiente de colores reptando al compás de piernas moviéndose al unísono.
Día duro, mucho trabajo, ¿habrá viaje? Quiero irme a Cuba. Todo se andará. El día pasa, vuelvo al suburbano, hay menos sardinas en las mismas latas. Menos culos, pero todos sentados. Me duele un poco la cabeza, una ducha, me gustaría dormir y no despertar hasta dentro de mucho tiempo. Pero sigo en pie, mañana el despertdor volverá a sonar, será otra batalla, un nuevo día para la esperanza.
Hace frío. En el metro estallan los colores entre una catarata de legañas y algún cabezazo. El Metro, 20 Minutos, El País, un mp3 y algún llanero solitario. Se abren las puertas y comienza la carrera. El violinista de la esquina nos toca música de primera clase para hacernos sentir importantes, aunque no descartaría que quisiese ganar dinero. En las paredes la publicidad nos rodea, estamos atrapados en el ordenador personal y en el nuevo Sony Ericson que anuncian.
Línea 6, sardinas en lata. No hay culos que no entren, pero si entradas que no culos, latas que no entran, muchos culos y ninguna sardina. Todos sin poder movernos. Escaleras para subir, y ponte el abrigo, ¡no! el jersey y ahora el abrigo. Que frío, mira como van los que reparten publicidad y los periódicos gratruitos, tapados hasta los ojos, después de tantas horas ya no ven a quién le dan qué. Una bloque heterogéneo cruza la carretera, es una serpiente de colores reptando al compás de piernas moviéndose al unísono.
Día duro, mucho trabajo, ¿habrá viaje? Quiero irme a Cuba. Todo se andará. El día pasa, vuelvo al suburbano, hay menos sardinas en las mismas latas. Menos culos, pero todos sentados. Me duele un poco la cabeza, una ducha, me gustaría dormir y no despertar hasta dentro de mucho tiempo. Pero sigo en pie, mañana el despertdor volverá a sonar, será otra batalla, un nuevo día para la esperanza.
viernes, noviembre 10, 2006
Etiquetas
Cuando digo que no me gusta el liberalismo me llaman comunista, cuando digo que no me gusta el Estado me llaman anarquista.Cuando digo que me gusta Zapatero soy un reaccionario, cuando digo que creo en la democracia directa soy un trasnochado. Cuando digo revolución me llaman rojo, cuando digo patrotismo me llaman fascista. Si digo Palestina soy terrorista, si digo Israel soy nazi. Si digo blanco soy racista, si digo rosa maricón, si digo rojo amarillo y morado soy antiespañol y retrógado.
Cuando digo igualdad me llaman idealista, cuando digo pensamiento débil me llaman nihilista. Cuando digo fe me llaman dogmático, cuando digo Iglesia me llaman cura y si digo que la Iglesia somos todos me llaman hereje. Si digo la verdad soy un ingenuo, si hago lo que debo soy tonto. Si escucho a mi corazón y voy en pos de mis sueños soy un loco.
¿Alguien me deja ser yo mismo?
Cuando digo igualdad me llaman idealista, cuando digo pensamiento débil me llaman nihilista. Cuando digo fe me llaman dogmático, cuando digo Iglesia me llaman cura y si digo que la Iglesia somos todos me llaman hereje. Si digo la verdad soy un ingenuo, si hago lo que debo soy tonto. Si escucho a mi corazón y voy en pos de mis sueños soy un loco.
¿Alguien me deja ser yo mismo?
martes, octubre 03, 2006
Información, censura y libertad
La peor censura es la autocensura. Tras la suspensión de la ópera de Mozart, Idomeneo, en Alemania por temor a la reacción del mundo islámico, políticos, periodistas y artistas en todo el planeta se preguntan hasta dónde llega la censura y la libertad de expresión. Las polémicas de las caricaturas y de las palabras del Papa, abren el debate sobre cual es el límite que separa la libertad del respeto.
En Europa, la lucha por la libertad de expresión se ha convertido en uno de los grandes logros desde la Revolución Francesa. Los movimientos liberales y obreros fueron su vanguardia aunque por diferentes caminos. El primero desembocó en el feroz liberalismo económico del laissez faire, laissez passer y el segundo en un socialismo real que igualó la pobreza de sus pueblos. Caído el muro y fracasado el comunismo, el pensamiento único controló los flujos de información.
Uno de los entes que más informes elabora, más datos maneja y más profesionales de la comunicación tiene es la Secretaría de Estado Norteamericana. Junto a la Casa Blanca un selecto grupo de agencias de noticias dictan las páginas de los principales periódicos del mundo. La televisión y la radio nos bombardean con la versión oficial de los hechos y los corresponsales que podrían contrastan la información son demasiado caros.
El mundo islámico representa una alternativa al neoliberalismo y la democracia del dinero estadounidense. Pero no se puede confundir todo un conjunto de culturas –algunas milenarias- con la religión ni con una civilización. Sólo el vasto Oriente Medio es un completo mosaico de colores y sabores diferenciados. Los que han pretendido simplificar de una pincelada a palestinos, afganos, iraquíes e iraníes saborean ahora el amargo resultado. El último informe Nacional de Inteligencia sobre Irak reconocía que la guerra en este país es uno de los factores que han potenciado una expansión de la violencia en el mundo y un mayor número de yihadistas dispuestos a cometer atentados.
Los estudiantes del Corán –Talibanes- y los enviados por Dios –Ayatolás- gozan de un prestigio y de una credibilidad muy alta dentro de las sociedades islámicas. Su poder se extiende a todos los ámbitos de la vida, acrecentado cada viernes en la mezquita. Su visión del mundo es la realidad de todos. Su interpretación de los textos sagrados, es la convivencia del día a día para quienes les escuchan. La Guerra Santa como lucha contra el infiel deja sin considerar el verdadero significado de la palabra yihad. La lucha por cambiarse uno mismo es la más importante de todas según la ley sagrada islámica. Pero la pobreza, la injusticia y la instrumentalización de las personas abonan el terreno de la violencia.
La violencia es enemiga de la libertad, es por eso que la democracia no se puede imponer. El presidente Bush habla de respeto y tolerancia pero son la empatía y el reconocimiento lo que asegura una paz basada en la libertad y en la justicia social. Una gran parte de Occidente y del Islam busca esos nexos que unen a todas las personas en desafíos globales que requieren respuestas conjuntas.
El periodismo juega un papel fundamental para que esa visión moderada y amistosa entre iguales supere a la visión dogmática de los extremismos. Éstos desvirtúan el lenguaje y son la principal fuente de manipulación y autocensura. Con la moda del choque de civilizaciones, el que se sale del recto camino peca de ser víctima de un atentado o preso en Guantánamo. Sólo así se explica la reacción por la publicación de unos dibujos en la prensa o por enseñar un pecho en uno de los programas más vistos del año en EEUU.
Con tanta regresión en el tiempo, autocensura y falta de libertad a uno le dan ganas de cortarles la cabeza a todos los profetas, dioses celestiales y dioses del olimpo.
En Europa, la lucha por la libertad de expresión se ha convertido en uno de los grandes logros desde la Revolución Francesa. Los movimientos liberales y obreros fueron su vanguardia aunque por diferentes caminos. El primero desembocó en el feroz liberalismo económico del laissez faire, laissez passer y el segundo en un socialismo real que igualó la pobreza de sus pueblos. Caído el muro y fracasado el comunismo, el pensamiento único controló los flujos de información.
Uno de los entes que más informes elabora, más datos maneja y más profesionales de la comunicación tiene es la Secretaría de Estado Norteamericana. Junto a la Casa Blanca un selecto grupo de agencias de noticias dictan las páginas de los principales periódicos del mundo. La televisión y la radio nos bombardean con la versión oficial de los hechos y los corresponsales que podrían contrastan la información son demasiado caros.
El mundo islámico representa una alternativa al neoliberalismo y la democracia del dinero estadounidense. Pero no se puede confundir todo un conjunto de culturas –algunas milenarias- con la religión ni con una civilización. Sólo el vasto Oriente Medio es un completo mosaico de colores y sabores diferenciados. Los que han pretendido simplificar de una pincelada a palestinos, afganos, iraquíes e iraníes saborean ahora el amargo resultado. El último informe Nacional de Inteligencia sobre Irak reconocía que la guerra en este país es uno de los factores que han potenciado una expansión de la violencia en el mundo y un mayor número de yihadistas dispuestos a cometer atentados.
Los estudiantes del Corán –Talibanes- y los enviados por Dios –Ayatolás- gozan de un prestigio y de una credibilidad muy alta dentro de las sociedades islámicas. Su poder se extiende a todos los ámbitos de la vida, acrecentado cada viernes en la mezquita. Su visión del mundo es la realidad de todos. Su interpretación de los textos sagrados, es la convivencia del día a día para quienes les escuchan. La Guerra Santa como lucha contra el infiel deja sin considerar el verdadero significado de la palabra yihad. La lucha por cambiarse uno mismo es la más importante de todas según la ley sagrada islámica. Pero la pobreza, la injusticia y la instrumentalización de las personas abonan el terreno de la violencia.
La violencia es enemiga de la libertad, es por eso que la democracia no se puede imponer. El presidente Bush habla de respeto y tolerancia pero son la empatía y el reconocimiento lo que asegura una paz basada en la libertad y en la justicia social. Una gran parte de Occidente y del Islam busca esos nexos que unen a todas las personas en desafíos globales que requieren respuestas conjuntas.
El periodismo juega un papel fundamental para que esa visión moderada y amistosa entre iguales supere a la visión dogmática de los extremismos. Éstos desvirtúan el lenguaje y son la principal fuente de manipulación y autocensura. Con la moda del choque de civilizaciones, el que se sale del recto camino peca de ser víctima de un atentado o preso en Guantánamo. Sólo así se explica la reacción por la publicación de unos dibujos en la prensa o por enseñar un pecho en uno de los programas más vistos del año en EEUU.
Con tanta regresión en el tiempo, autocensura y falta de libertad a uno le dan ganas de cortarles la cabeza a todos los profetas, dioses celestiales y dioses del olimpo.
miércoles, septiembre 20, 2006
La Justicia
La Justicia es la salvaguardia de nuestro mayor quehacer diario. La libertad. La Justicia no es rígida sino flexible, porque cada persona es un munod sin resolver, porque no hay dos casos iguales. La Justicia no es implacable, sino benigna para que quienes atentan contra ella sepan que siempre pueden volver a ser ellos mismos. No se puede recuperar la inocencia perdida, pero siempre podremos crear una nueva inocencia.
La Justicia es paz. No la que emana del silencio de los cementerios, sino el fruto de la igualdad social. La Justicia es igualdad. No la que da a todos muy poco ni la que defiende el todo para unos pocos. Sí la que ofrece las mismas oportunidades y unos derechos básicos.
Distinguir siempre la Justicia de la ley, del honor y de la codicia. La primera es taricionera, la segunda un cuento y la tercera nuestra perdición. La Justicia tiene ojos, oidos, boca y manos para actuar. Las tuyas y las mías. Sufre y llora. Pero siempre sonríe a la esperanza de un nuevo amanecer. Porque, en definitiva, la Justicia es Amor
La Justicia es paz. No la que emana del silencio de los cementerios, sino el fruto de la igualdad social. La Justicia es igualdad. No la que da a todos muy poco ni la que defiende el todo para unos pocos. Sí la que ofrece las mismas oportunidades y unos derechos básicos.
Distinguir siempre la Justicia de la ley, del honor y de la codicia. La primera es taricionera, la segunda un cuento y la tercera nuestra perdición. La Justicia tiene ojos, oidos, boca y manos para actuar. Las tuyas y las mías. Sufre y llora. Pero siempre sonríe a la esperanza de un nuevo amanecer. Porque, en definitiva, la Justicia es Amor
martes, septiembre 19, 2006
El comienzo
EL otro día pasé por Moncloa. Repartían el Latino y me paré a pedirlo. La joven latinoamericana de los periódicos me sonrió al darme tan preciado tesoro. Eché una ojeada a la portada y me invadió un sentimiento entre la incertidumbre y el orgullo. Pase la página temblando de ansiedad, como espernado ver algo que debía estar allí. Pues ya se sabe que nada nos debe acontecer que no nos pertenezca de hace largo tiempo. Consejos para viajar por la Comunidad de Madrid, esta vez era Gargantilla de Lozoya. Sonreí mientras bajaba la mirada hacia el escritor de tan buen paseo y... Carolina Bao era su autora. Fue como si la ausencia anunciada no quitara drmatismo al sentimiento. Mi corazón palpito de angustia por los días que se fueron y de esperanza por los que vendrán. La vida sigue, el tiempo no para, las oportunidades van y vienen.
Siempre recordaremos los primeros tiempos en que luchabamos con nuestras plumas a vencer las espadas, cuando aún pensabamos que cambiaríamos el mundo antes que él a nosotros. Dentro de muchos años, cuando ya este presente sea un nostálgico pasado recordaremos nuestros inicios para que no caigan en el olvido. Entonces, con alegria uno y entusiasmo el otro, los dos riendo, te preguntaré: ¿Te acuerdas cuando escribías en Latino?
Siempre recordaremos los primeros tiempos en que luchabamos con nuestras plumas a vencer las espadas, cuando aún pensabamos que cambiaríamos el mundo antes que él a nosotros. Dentro de muchos años, cuando ya este presente sea un nostálgico pasado recordaremos nuestros inicios para que no caigan en el olvido. Entonces, con alegria uno y entusiasmo el otro, los dos riendo, te preguntaré: ¿Te acuerdas cuando escribías en Latino?
martes, septiembre 05, 2006
Poesía de primavera
Hay todas las razones para la sin razón.
Hay todos los mundos para soñar.
Mi mundo eres tú,
tú eres mi sueño.
Sueño que sueño otro mundo,
cada noche un sueño nuevo,
un nuevo mundo,
el mismo por
Tu mirada de labios me guia.
Tu lenguajede ojos me espía.
Espía, espía, vigila.
Mi vigilia te espía
y mi mente me guia
A otros mundos que sueño
cada noche en mis sueños.
No hay razones para creer mis razones.
Solo un sueño, un mundo, la vigilia.
Tú
Hay todos los mundos para soñar.
Mi mundo eres tú,
tú eres mi sueño.
Sueño que sueño otro mundo,
cada noche un sueño nuevo,
un nuevo mundo,
el mismo por
Tu mirada de labios me guia.
Tu lenguajede ojos me espía.
Espía, espía, vigila.
Mi vigilia te espía
y mi mente me guia
A otros mundos que sueño
cada noche en mis sueños.
No hay razones para creer mis razones.
Solo un sueño, un mundo, la vigilia.
Tú
lunes, agosto 28, 2006
La vuelta al interior de uno mismo
En la vida de toda persona siempre hay momentos en los que necesita descansar. Entonces, bajo el amparo de la soledad y el hedor de la melancolia uno se mira de frente y ve lo que es.
El bien y el mal no existen, tan sólo personas que luchan por saber quienes son, por intentar acercarse en sus acciones a lo que son de corazón. Y cuando una persona realiza una acción acorde a sí misma, entonces es una buena acción. No se trata de bien o mal, se trata de ser uno mismo o no.
Contaminados como estamos de todos los prejuicios que nos rodean es difícil acertar. Siempre intentando contentar, siempre intentando hacer lo que uno debe hacer sin preguntarse que es lo que quiere hacer en realidad. "Hago esto por mis padres, por mis amigos, por que debo hacerlo" millones de frases justificando nuestros desplantes al alma que palpita dentro de nosotros. No grita con plabras, susurra en el corazón las verdades más grandes.
Pero no se confundan, no es individualismo de lo que hablo, es la mayor muestra de humanidad, la colectividad acorde con cada persona, un complejo mosaico de cientos de miles de colores y tonalidades. Cada vez que un hombre mata a su hermano, un color desaparece del cuadro y lo hace más gris, pequeño, débil. Porque el cuadro de la humanidad es el reflejo de su propia alma.
El bien y el mal no existen, tan sólo personas que luchan por saber quienes son, por intentar acercarse en sus acciones a lo que son de corazón. Y cuando una persona realiza una acción acorde a sí misma, entonces es una buena acción. No se trata de bien o mal, se trata de ser uno mismo o no.
Contaminados como estamos de todos los prejuicios que nos rodean es difícil acertar. Siempre intentando contentar, siempre intentando hacer lo que uno debe hacer sin preguntarse que es lo que quiere hacer en realidad. "Hago esto por mis padres, por mis amigos, por que debo hacerlo" millones de frases justificando nuestros desplantes al alma que palpita dentro de nosotros. No grita con plabras, susurra en el corazón las verdades más grandes.
Pero no se confundan, no es individualismo de lo que hablo, es la mayor muestra de humanidad, la colectividad acorde con cada persona, un complejo mosaico de cientos de miles de colores y tonalidades. Cada vez que un hombre mata a su hermano, un color desaparece del cuadro y lo hace más gris, pequeño, débil. Porque el cuadro de la humanidad es el reflejo de su propia alma.
jueves, julio 20, 2006
La marcha railiana

Me marcho. Sobre las nubes como los ángeles. Vueling lo llaman los capitalistas. La ciudad roja de los tulipanes me espera, y la ciudad de las revoluciones y la ciudad de Goya. Y a mí mismo, pero no tan lejos, en el espejo de mi alma: mi propio corazón.
Dejo una vez más el mundo que conozco, la seguridad, mi vida y me monto sobre railes para recorrer las curvas de una vieja desconocida. La misma que Zeus raptó allá por Creta convertido en toro, la misma que jadeó cien años y luego treinta y luego gimió el mundo por ella dos veces más.
Cuando todo es silencio y no puedes huir de ti mismo, entonces te ves obligado a escuchar tu propia voz. Entonces te pellizcas, te mueves inquieto, deseas estar soñando. Pero sabes que nadie vendrá a despertarte. Ni ahora ni nunca. En esos momentos la soledad es el camino de baldosas amarillas. En tu camino encuentras a gente, pero al final, tú, sólo tú eres capaz de enfrentarte contigo. Nadie te ha preparado, por eso es duro.
Mañana será otro día. Todo irá sobre raíles.
viernes, julio 14, 2006
El poder de la imaginación
Imagina un mundo sin guerras.
Imagina que todos los hombres somos iguales.
Imagina que nadie pisa al de al lado, que ya no hay envidias, ni rencores, ni odios.
Imagina que cada uno da lo que puede y recibe lo que necesita.
Imagina que nunca más hay tiranías ni la muerte de un hombre a manos de otro hombre.
Imagina una democracia de verdad, donde cada persona cuente y participe día a día.
Imagina un mundo donde al apretar un botón salga comida para todos y no bombas retorcidas que destruyen la vida.
Imagina un Dios de todos, bueno, que perdona, no impone ningún dogma y por lo tanto, no se mata en su nombre.
Ahora imagina que todo esto es verdad. La primitiva ameba que imaginó al ser humano hace millones de años estará sonriendo.
Imagina que todos los hombres somos iguales.
Imagina que nadie pisa al de al lado, que ya no hay envidias, ni rencores, ni odios.
Imagina que cada uno da lo que puede y recibe lo que necesita.
Imagina que nunca más hay tiranías ni la muerte de un hombre a manos de otro hombre.
Imagina una democracia de verdad, donde cada persona cuente y participe día a día.
Imagina un mundo donde al apretar un botón salga comida para todos y no bombas retorcidas que destruyen la vida.
Imagina un Dios de todos, bueno, que perdona, no impone ningún dogma y por lo tanto, no se mata en su nombre.
Ahora imagina que todo esto es verdad. La primitiva ameba que imaginó al ser humano hace millones de años estará sonriendo.
jueves, julio 06, 2006
La buena educación
Se acercaba el cumpleaños de los gemelos. Daniel y Samuel iban a cumplir nueve años y físicamente se parecían, pero en su forma de ser eran como el día y la noche.
En tan celebrada ocasión, sus padres les preguntaron por los regalos que querían.
Daniel no quiso nada en concreto, apelando a la nobleza , para que sus padres no se gastaran mucho dineró en él.
Sin embargo, Samuel pidió cosas muy caras: un mp3, la Play Station y algunos de los caros juegos de esta multinacional de las videoconsolas.
Los padres, preocupados, hablaron sobre la conducta de los gemelos. Entonces tomaron una decisión como ahora se verá.
Al que había tenido un buen comportamiento le regalaron un mp3, una play station y algunos juegos para la consola. Al que lo había pedido todo le regalaron un libro. A este respecto hay diversas opiniones. Unos dicen que ese libro era Momo, otros que veinte poemas de amor y una canción desesperada. Incluso hay algunos que hablan de los Miserables o hasta del mismo Don Quijote de la Mancha.
La expresión de la cara de los gemelos era de asombro. Daniel de alegría, Samuel de decepción. Este último pregunto:
"¿Porqué?"
Pero sus padres se econgieron de hombros y salieron de la habitación.
En tan celebrada ocasión, sus padres les preguntaron por los regalos que querían.
Daniel no quiso nada en concreto, apelando a la nobleza , para que sus padres no se gastaran mucho dineró en él.
Sin embargo, Samuel pidió cosas muy caras: un mp3, la Play Station y algunos de los caros juegos de esta multinacional de las videoconsolas.
Los padres, preocupados, hablaron sobre la conducta de los gemelos. Entonces tomaron una decisión como ahora se verá.
Al que había tenido un buen comportamiento le regalaron un mp3, una play station y algunos juegos para la consola. Al que lo había pedido todo le regalaron un libro. A este respecto hay diversas opiniones. Unos dicen que ese libro era Momo, otros que veinte poemas de amor y una canción desesperada. Incluso hay algunos que hablan de los Miserables o hasta del mismo Don Quijote de la Mancha.
La expresión de la cara de los gemelos era de asombro. Daniel de alegría, Samuel de decepción. Este último pregunto:
"¿Porqué?"
Pero sus padres se econgieron de hombros y salieron de la habitación.
lunes, junio 19, 2006
¿Soñamos?
El rojo hinunda las calles. Es un rojo viejo, que cada cuatro años desde hace mucho tiempo pinta las calles de un país, de un sentimiento. La ilusión es lo último que se pierde y por eso, cada vez que llega el acontecimiento, el rojo, renovado, dibuja sonrisas en la boca, lágrimas en los ojos y trazos de guerra rojos y amarillos en el rostro de la gente.El sentimiento rojo va creciendo en el corazón y llega hasta el verde, que muchos se empeñan en llamar césped. Se enfrentan a amarillos, negros y blancos, pero el rojo siempre acaba perdiendo contra un tal cuartos. Con rabia, de pie, como los campeones. Es entonces cuando la ilusión se pierde de golpe, el rojo se destiñe de lágrimas, desesperación y de frases comunes: "Jugamos como nunca y perdemos como siempre".
El rojo se pierde en el olvido, nadie habla de él y durante 4 años permanece en silencio, a la espera de una nueva oportunidad, de una nueva ilusión. Como ahora. Y alguien desde fuera que viera la esperanza del rojo, que viera vibrar tantos corazones en torno a un sueño, pudiera pensar que es una enfermedad crónica que ataca cada cuatro años. Pero no es cierto, duerme en el interior de los sueños de un pueblo.
Y es en esa enfermedad que duerme la que me ataca en este momento. Despues de dos victorias del rojo. Y cuando Raúl empataba, ahí, al rechace, como sabe, donde es el mejor, sentía que el sentimiento afloraba y me llegaba a los ojos. Y cuando nos pusimos por delante y ya ganábamos y el rojo se desbordaba en las gradas, en Colón, en el corazón de todos. Entonces no importaba que el tal cuartos quisiera ganarnos de nuevo. No se trata de juego, de calidad o de suerte. Se trata de ilusión y de sueños. Soñar es gratís y además, durante unos instantes, te hace feliz. Que tiemble Brasil, llega España.
sábado, junio 17, 2006
A los pequeños grandes poderes
¿Qué poder une a tres personas desconocidas entre sí alrededor de una luz? ¿Qué estraña magia hace que alguien tan pequeño sea a la vez tan grande? ¿Porqué hechizo los tres mirábamos tu marcha como si nos desprendiéramos de una parte de nosotros que se va para volver y enriquecer nuestras vidas?
Ni el azar, ni el dinero, ni la fortuna pueden nada contra estre poder. Frente al odio el amor, frente a la discordia la armonía, frente al desorden el equilibrio. Frente a la muerte, la vida.
Tu mochila "abultaba más que tú", tu sonrisa y tu corazón son aún más grandes. Nosotros sólo pudimos llevárte la maleta, después debiste seguir sola. Bueno, sola no. Las tres personas que te despedimos y muchas más te llevamos dentro y tu nos llevas contigo a todas partes. Con tus ojos he visto las cataratas de Iguazú, he viajado a la Patagonia y cruzado el estrecho de magallanes. Con tus pies he caminado por el desierto de Arizona, subido a la torre Eiffel y volado sobre mil mares. Con tu corazón has inundado el alma de todos los países donde has estado. Del mio eres el primer caballero, el comandante general de mis ejércitos (ya sabes, esos que luchan con palabras en la boca y con pluma en la mano), la hermana de mi corazón.
Porque, la más poderosa de las magias y el más potente de los hechizos, que ni reyes ni guerras pueden vencer es la amistad. Y tú eres mi mejor amiga.
Ni el azar, ni el dinero, ni la fortuna pueden nada contra estre poder. Frente al odio el amor, frente a la discordia la armonía, frente al desorden el equilibrio. Frente a la muerte, la vida.
Tu mochila "abultaba más que tú", tu sonrisa y tu corazón son aún más grandes. Nosotros sólo pudimos llevárte la maleta, después debiste seguir sola. Bueno, sola no. Las tres personas que te despedimos y muchas más te llevamos dentro y tu nos llevas contigo a todas partes. Con tus ojos he visto las cataratas de Iguazú, he viajado a la Patagonia y cruzado el estrecho de magallanes. Con tus pies he caminado por el desierto de Arizona, subido a la torre Eiffel y volado sobre mil mares. Con tu corazón has inundado el alma de todos los países donde has estado. Del mio eres el primer caballero, el comandante general de mis ejércitos (ya sabes, esos que luchan con palabras en la boca y con pluma en la mano), la hermana de mi corazón.
Porque, la más poderosa de las magias y el más potente de los hechizos, que ni reyes ni guerras pueden vencer es la amistad. Y tú eres mi mejor amiga.
sábado, junio 10, 2006
Discursos varios 1: Estudiando
R: Ya lo días no tienen sentido...no importa si es martes o jueves o juernes
P: ¿Está echando gasolina?
R: Yo no lo siento, pero esto debe estar echando a saco.
(A su espalda un cartel decía: Pasar por recepción antes de echar gasolina)
P: En época de exámenes no somos humanos ¡Estoy hasta las napias!
R: Claro, somos homonapiensis.
(M pone la televisión)
R: Primero, baja la tele; segundo, apágala.
M: Ah, pero ¿Esto son tonterias? Porque mansio dice muchas cosas.
R: ¿Qué haces con una sudadera?
P: Que tengo miedo, digo frío.
P: Creo que voy a matar a alguien, y tú estás muy cerca.
R: Iba bajando las escaleras y de pronto me hizo el pie Jutututrunsca
R: ¿Qué pensarán de nosotros la gente que nos vea desde fuera?
P: Que tontos.
R: Sí, lo admito.
(Intentando transcribir los discursos)
R: ¿Cómo había dicho? ¿Qué pensarán de nosotros...? ¿Qué más?
P: Pero ¿ Tú no estabas?
P: ¿Está echando gasolina?
R: Yo no lo siento, pero esto debe estar echando a saco.
(A su espalda un cartel decía: Pasar por recepción antes de echar gasolina)
P: En época de exámenes no somos humanos ¡Estoy hasta las napias!
R: Claro, somos homonapiensis.
(M pone la televisión)
R: Primero, baja la tele; segundo, apágala.
M: Ah, pero ¿Esto son tonterias? Porque mansio dice muchas cosas.
R: ¿Qué haces con una sudadera?
P: Que tengo miedo, digo frío.
P: Creo que voy a matar a alguien, y tú estás muy cerca.
R: Iba bajando las escaleras y de pronto me hizo el pie Jutututrunsca
R: ¿Qué pensarán de nosotros la gente que nos vea desde fuera?
P: Que tontos.
R: Sí, lo admito.
(Intentando transcribir los discursos)
R: ¿Cómo había dicho? ¿Qué pensarán de nosotros...? ¿Qué más?
P: Pero ¿ Tú no estabas?
lunes, mayo 29, 2006
Una, grande y libre
En estos tiempos que corren, la cuestión de España como nación centra la actualidad. Incluso se diriía que es de la máxima importancia si no fuera porque el tema es ya viejo y sus muchas arrugas y estrías surcan el paisaje español.
En 1814, la carta de los persas instaba al despótico, indeciso e inquisidor Fernando VII a derogar la Constitución de Cadiz, pues ponía en peligro los valores de España. La represión insostenible de un régimen en peligro de extinción y la falta de pago de los salarios al ejército fueron las causas de que en 1820 el general Riego diera un golpe en la mesa. El primero de decenas de ellos durante todo el siglo XIX. Cada lunes y jueves había alguno, tan sólo se respetaban los domingos, pues la católica España siempre tuvo educación y valores morales para exportar.
Con la muerte de Fernando VII "el nefasto" llegó el constitucionalismo a España, cuya insignia fue durante muchos años la Constitución de 1837. Pero los liberales siempre debieron hacer frente a los más conservadores del régimen apoyados por la Reina de los cascos ligeros, al movimiento obrero emergente y sobre todo a los carlistas vascuenses del norte que sangraron el país en tres interminables guerras sin sentido. Los argumentos, los archiconocidos de que España se rompe, que el concepto tradicional de la familia se pierde y que los masones y ateos van a destruir toda moralidad católica. Argumentos a los que se sumó poco después el recurrente que vienen los rojos.
Cierto es que tampoco los liberales radicales, demócratas y republicanos han sabido aprovechar sus oportunidades. Pero en el país por excelencia de la anarquía ponerse de acuerdo es muy complicado. Malgastaron el sexenio democrático, primero buscando rey, y luego entre proyectos republicanos federales y cantones varios. Revolucionaron la república burguesa de izquierdas de los años 30 y luego dejaron que la guerra, Stalin y el comunismo acabaran con las ideas que tan hermosas habían florecido. Sólo así se entiende que con los mismos argumentos que se esgrimían en tiempos de los reyes católicos España aguantara sobre sus lomos cuarenta años de dictadura. El Santiago y cierra España, el yugo y las flechas y la Iglesia en la cúpula de poder recuerdan más una mala novela histórica tipo El Codigo da Vinci que a un régimen político que se mantuvo hasta 1975.
Ante este panorama no es de extrañar que la izquierda se empeñe tanto en volver a malagastar su oportunidad de crear un país con un Estado del bienestar al nivel europeo, porque no cerca de Suecia o Noruega, y se obceque en naciones, realidades históricas y reivindicaciones forales que datan de hace casi doscientos años. Pero tampoco ha de extrañar el papelón de la derecha más aguerrida, todavía con las fobias a todo lo que no sea Dios, Patria y Rey. Miedo a la descentralización del Estado, a los homosexuales y a la juventud. Ya es hora de que olviden el pasado y se pongan al nivel de los ciudadanos, de Europa, de la democracia.
En 1814, la carta de los persas instaba al despótico, indeciso e inquisidor Fernando VII a derogar la Constitución de Cadiz, pues ponía en peligro los valores de España. La represión insostenible de un régimen en peligro de extinción y la falta de pago de los salarios al ejército fueron las causas de que en 1820 el general Riego diera un golpe en la mesa. El primero de decenas de ellos durante todo el siglo XIX. Cada lunes y jueves había alguno, tan sólo se respetaban los domingos, pues la católica España siempre tuvo educación y valores morales para exportar.
Con la muerte de Fernando VII "el nefasto" llegó el constitucionalismo a España, cuya insignia fue durante muchos años la Constitución de 1837. Pero los liberales siempre debieron hacer frente a los más conservadores del régimen apoyados por la Reina de los cascos ligeros, al movimiento obrero emergente y sobre todo a los carlistas vascuenses del norte que sangraron el país en tres interminables guerras sin sentido. Los argumentos, los archiconocidos de que España se rompe, que el concepto tradicional de la familia se pierde y que los masones y ateos van a destruir toda moralidad católica. Argumentos a los que se sumó poco después el recurrente que vienen los rojos.
Cierto es que tampoco los liberales radicales, demócratas y republicanos han sabido aprovechar sus oportunidades. Pero en el país por excelencia de la anarquía ponerse de acuerdo es muy complicado. Malgastaron el sexenio democrático, primero buscando rey, y luego entre proyectos republicanos federales y cantones varios. Revolucionaron la república burguesa de izquierdas de los años 30 y luego dejaron que la guerra, Stalin y el comunismo acabaran con las ideas que tan hermosas habían florecido. Sólo así se entiende que con los mismos argumentos que se esgrimían en tiempos de los reyes católicos España aguantara sobre sus lomos cuarenta años de dictadura. El Santiago y cierra España, el yugo y las flechas y la Iglesia en la cúpula de poder recuerdan más una mala novela histórica tipo El Codigo da Vinci que a un régimen político que se mantuvo hasta 1975.
Ante este panorama no es de extrañar que la izquierda se empeñe tanto en volver a malagastar su oportunidad de crear un país con un Estado del bienestar al nivel europeo, porque no cerca de Suecia o Noruega, y se obceque en naciones, realidades históricas y reivindicaciones forales que datan de hace casi doscientos años. Pero tampoco ha de extrañar el papelón de la derecha más aguerrida, todavía con las fobias a todo lo que no sea Dios, Patria y Rey. Miedo a la descentralización del Estado, a los homosexuales y a la juventud. Ya es hora de que olviden el pasado y se pongan al nivel de los ciudadanos, de Europa, de la democracia.
miércoles, mayo 17, 2006
Aleia
Esta es la historia de un faro. Cada noche miraba al mar porque quería hacerse amigo de los barcos que navegaban. Sin embargo, cuando los navíos estaban cerca del faro, se quedaban quietos o se daban media vuelta y nunca se acercaban. Triste, el viejo torreón lloraba olas sobre los acantilados. Observaba la luz que desprendían aquellos barcos y se preguntaba cada noche si es que nadie veía su luz o si es que acaso no desprendía ninguna. Cada atardecer, miraba al sol y le pedía con toda la fuerza de su corazón que su luz se viera a través del mar para que por fin los barcos se fijaran en él y se acercaran para hacerse su amigo. Y con cada salida de las estrellas la esperanza lo ahogaba hasta que, con el paso de la noche, la trsiteza volvía a invadirlo.La desesperanza fue carcomiendo sus débiles estructuras. Sus paredes se agrietaron, sus suelos dejaron de brillar y el descuido apareció en forma de polvo, humedad y telerañas. Cada vez miraba menos al mar.
Una noche, un delfín quedó atrapado entre los arrecifes que sostenían al faro. Y comenzó a llorar y a llorar.
-¿Qué te pasa? le pregunto aturdido el faro al escuchar un llanto que no fuera el propio.
-Vine de día a jugar a los acantilados y ahora ha bajado la marea y no puedo salir.
El faro sintió lastima de él e intento consolarlo, pero el delfín lo replico: - Es muy fácil para ti, gran rey de las costas, tu luz y tu poder alcanzan más allá de mi vista. Tú lo puedes todo.
El faro sonrió tristemente y contestó: -me temo que no amigo, vivo solo y no tengo luz, puesto que ningún barco se acerca a mí. Ni tan siquiera me ven.
El pequeño delfín no podía creer lo que estaba oyendo. ¿Cómo podía ser que el poderoso faro no viera lo que él podía ver? Pero el faro no quiso escucharlo.
El tiempo siguió pasando, hasta que uná noche de tormenta, cuando el faro había perdido toda esperanza y había dejado de mirar al mar, un barco llegó hasta los acantilados. El capitán subió a cubierta. Empapada su alma y ahogados sus ojos le rogó al faro que los salvara: -¡Oh poderoso faro, ya que esta noche no nos alumbras con tu luz, utiliza tu fuerza para salvarnos!
El faro miró desde las alturas y vio el barco apunto de estrellarse contra las rocas. Entonces comprendió las palabras del delfín, comprendió su propio ser. No podía ver la luz porque estaba dentró de él, y los barcos no podían llegar hasta los acantliados porque morirían contra las rocas. Sú vejez se esfumó de pronto y sopló con todas las fuerzas que le quedaban. Mientras se desmayaba por el cansancio oyó vitores y alabanzas de agradecimiento de los tripulantes por haber salvado el barco.
En lo alto del faro, una lucecita azul se extendía por todo el océano. Eran sus ojos. Amanecía
domingo, mayo 14, 2006
¿Realidad?
Einstein decía que el tiempo y el espacio eran relativos. Y esque, según las leyes de la física, conceptos tan arraigados en nuestra cultura como el pasado o el futuro no tienen validez. ¿Qué convierte a un suceso en algo pasado? ¿Porqué vivimos siempre en el presente y nunca podemos acotarlo puesto que cuando quieres hacerlo ya se ha convertido en pasado?Lo que diferencia al pasado del futuro son los recuerdos, es decir, el pensamiento humano. Es el recuerdo colectivo, las creencias generales las que hacen que nos creamos que hubo una guerra mundial que mató a millones de personas hace casi un siglo, y que, 20 años después hubo otra y mató a muchos más millones. ¿De qué modo nos creeríamos si no que Newton construyó toda la teoría de la gravedad porque una manzana le cayó en la cabeza? ¿No sería más creíble que ese día había bebido más de la cuenta?
Esa conciencia colectiva que conforma nuestra realidad es el resultado de miles de años de historia, conquista, luchas, sueños, supersticiones, mentiras. Personas que como nosotros se creían esclavos del mundo, de unas leyes físicas concretas, de una Tierra plana con un foso lleno de dragones y demonios. Sin embargo, por alguna extraña razón, siempre pensamos que nuestras creencias son las válidas y que somos el culmen de la evolución huamana. Nerón o Calígula también lo pensaron en una época donde todavía no existían las hipotecas, que como todo el mundo sabe es el mayor intento para hacernos inmortales. Pagas la casa durante tu vida para poder disfrutar de ella como propietario después de la muerte.
La realidad la conforman nuestros pensamientos. Tú pensando en la rubia de anoche, tú en el carreron de Alonso este finde, y tú, que a saber en que estabas pensando. No me creas, haz la prueba. Piensa en algo, en lo que quieras. Ejemplo muy típico: un elefante rosa. Piensa en ese objeto, razón u persona varias veces al día. Cuantas más veces mejor. Antes de dos semanas te darás cuenta de que tu pensamiento se ha hecho realidad. Tú eres el dueño de tu propia vida.
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